Doble vara

Estoy de acuerdo con la cuestión del machismo.

Tampoco creo que Florencia Peña tenga la necesidad de hacer nada de lo que se le acusa. El problema es que como bien ella misma señala, en tiempos de cuarentena estricta estaba «habilitada para circular».

Florencia fue una de las que como tantos privilegiados de la farándula salió a romantizar el «quédate en casa».

Mientras ella salía a trabajar como personal «esencial » en la calle la policía cagaba a palos a vendedoras ambulantes, miles de argentinos perdían su trabajo y aproximadamente 40.000 pymes y 90.000 negocios cerraron sus puertas durante 2020 (según informes del CAME).

Entre marzo y agosto de 2020 se recibieron más de 500 denuncias por abusos policiales, 25 muertes entre ellas el ya olvidado caso de Facundo Astudillo Castro. Los trabajadores sufrieron mucho y dividieron la sociedad en esenciales y no esenciales con poca y nula ayuda para varios sectores.

En mi caso fueron meses en que no tenía permitido abrir mi estudio, para circular me movía con mi carnet de periodista; es decir era esencial por hacer un programa de radio no por mi laburo principal que es lo que le da de comer a mi familia.

Entonces eso es lo que jode al pueblo Florencia, con todo respeto y de mujer a mujer, me solidarizo contra los ataques desde la misoginia, pero hay que entender que el pueblo está molesto.

Molesto porque le privaron del trabajo mientras una casta de elegidos se decía «esencial», porque se equiparó arbitrariamente a un presentador de TV con un médico o un enfermero, que aún hoy cobran miseria y no han tenido derecho a vacaciones. Las injusticias molestan, molesta que desde los mismos medios hegemónicos señalaban como monstruos a los nietos que iban a saludar a los abuelos, que mientras ellos velaban masivamente a un funcionario, a la gran mayoría de los argentinos se les privaba de velar a un ser querido o acompañar a un familiar enfermo.

Fueron muchas cosas y esa es la doble vara que jode.

Si el pueblo estuviese contento, si nuestros pibes comieran churrasco todos los días, todos tendríamos laburo y estuviésemos pensando en donde irnos de vacaciones, seguramente ni nos importaría quiénes visitaron al presidente durante la cuarentena.